Después de deambular por centrales de autobuses, en el hospital IMSS Bienestar, donde se quedaron a dormir en el área de urgencias por varios días, una pareja de adultos mayores recibieron el apoyo de dos mujeres guaymenses, ahora buscan el apoyo de la comunidad para encontrar una vivienda.
Se trata de la señora Aurora Rábago, de 80 años y su esposo, Ángel Lemus García, de 91 años, quien padece de sordera, quienes desde hace unas semanas fueron corridos por el hermano de la anciana de nombre Modesto, de la casa habitación donde se encontraban en el sector Niza.
En entrevista para FM105, el matrimonio con más de 40 años de casados, confesaron que no tienen hijos en común, don Ángel, tuvo un hijo con su primera esposa, sin embargo desconoce su paradero, lo último que se supo es que radicaba en la Ciudad de México.
“Mi hermano nos corrió, no nos dejó sacar nada, ahí se quedaron nuestra ropa, es por ello, que anduvimos en las centrales de autobuses, donde nos dijeron que no podíamos estar, hasta que llegamos al área de urgencias del Hospital General (IMSS Bienestar), donde permanecimos por varios días”, explicó la señora Aurora.
Ahí el pasado viernes fueron vistos por la joven guaymense, Ximena Fausto León, quien les proporcionó alimento y a través de las redes sociales, solicitó el apoyo de la comunidad para brindar un lugar digno a los adultos mayores.
Mientras se encontraba en su casa, la señora Karla Beatriz Verdugo Avilés, se enteró de la situación de quienes le brindaron el apoyo cuando ella lo necesitaba, precisamente la pareja de ancianos, por lo que de inmediato se comunicó con Ximena.
“Aquí estamos con Karla, la conocimos ya desde hace tiempo, estamos bien, ya podemos dormir a gusto, pero lo que deseamos es tener nuestra propia casita para no causar molestias a nadie”, dijo don Ángel.
Ximena Fausto León, dijo que al momento que se contactó Karla Beatriz, ofreció su casa para el resguardo de la señora Aurora y Ángel, donde se encuentran actualmente, recibiendo además la solidaridad de personas que se han acercado al conocer la historia.
“Se necesita ropa, calzado para ellos, ya han recibido alimento, fruta, estamos buscando la forma de cómo ayudarles, la señora Aurora dice ser originaria de Chihuahua, pero aparte del hermano que los corrió, no hay más familiares”, expresó la señora Karla Beatriz.
Ximena y Karla Beatriz coincidieron que lo más importante es que la pareja de adultos mayores ya no se encuentran deambulando, y gracias a Dios se ha tenido una buena respuesta por parte de la sociedad guaymense en apoyarlos.
Con su sonrisa en sus rostros, agradecidos por estarlos cuidando, la señora Aurora y don Ángel, reiteraron que piden una casita para estar bien.








