La modelo Paris Jackson rompió el pacto que sus hermanos Blanket y Prince habían aceptado con los albaceas del patrimonio de Michael Jackson.
A sus 28 años, Paris Jackson se interpuso en el cierre de una negociación que buscaba unificar los intereses de los tres herederos con los administradores legales John Branca y John McClain. Según documentos judiciales, cuando el trato estaba por concretarse, los abogados de la joven cambiaron de postura e incumplieron los términos que ya eran aceptables para el resto de las partes. Esta decisión ha generado una nueva fricción en la gestión del Michael Jackson Family Trust, el fideicomiso que resguarda la fortuna del fallecido Rey del Pop.
La postura de Paris Jackson surge de una exigencia de transparencia y rendición de cuentas hacia quienes controlan las finanzas de su familia. Fuentes cercanas a la joven aseguran que ella se siente víctima de una campaña de desprestigio por parte de los albaceas, quienes presuntamente utilizan recursos del patrimonio para atacarla. Mientras sus hermanos buscaban una resolución conciliadora, ella insiste en modificar radicalmente las condiciones para garantizar que la administración del legado de su padre sea clara y justa para todos los beneficiarios.
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La controversia sobre la herencia ha sido una constante desde el fallecimiento del cantante en 2009, involucrando también a su abuela Katherine Jackson como beneficiaria. A pesar de que los albaceas han logrado generar ganancias significativas y saldar deudas antiguas, la desconfianza de los hijos sobre el manejo de los fondos sigue siendo el principal obstáculo legal. Este reciente desacuerdo demuestra que, tras casi dos décadas, las partes involucradas aún están lejos de alcanzar una armonía definitiva en la repartición de los bienes.
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El conflicto escaló luego de que el abogado de Blanket Jackson afirmara erróneamente que hablaba en nombre de los tres hermanos durante las comunicaciones por correo electrónico. Al descubrirse las exigencias distintas de la única hija del cantante, el acuerdo se desmoronó, dejando el proceso en un punto muerto frente a los tribunales. La determinación de la joven por obtener cuentas detalladas refleja una fractura profunda entre los herederos directos y los ejecutivos encargados de proteger el imperio comercial del astro musical.
