La policía francesa indaga si Mohamed Al Fayed operó una red de abusos y trata de personas similar a la de Jeffrey Epstein durante varias décadas.
La justicia de Francia ha iniciado una investigación formal para determinar si el fallecido magnate Mohamed Al Fayed, suegro de Lady Di, lideró una estructura organizada de abusos sexuales y trata de personas. Varias mujeres han sido interrogadas en París, aportando testimonios que sugieren que el sistema de explotación se extendía desde los almacenes Harrods hasta el hotel Le Ritz. Las autoridades francesas abrieron el expediente en 2025 bajo cargos de trata agravada, proxenetismo y violaciones.
Entre las víctimas que han alzado la voz se encuentra Rachael Louw, quien detalló cómo un examen médico exhaustivo fue utilizado como herramienta de control antes de ser enviada a un yate en la Costa Azul. Según las denuncias, el personal de Al Fayed confiscaba pasaportes y aislaba a las jóvenes, quienes eran tratadas como mercancía para el consumo de hombres poderosos. La policía busca ahora identificar a los cómplices que facilitaron los transportes y alojamientos para este sistema.
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Kristina Svensson, exasistente en el hotel Le Ritz, relató que fue sometida a exámenes ginecológicos obligatorios donde presuntamente la drogaron para facilitar las agresiones. Los testimonios coinciden en que el patrón de conducta del empresario incluía ataques físicos recurrentes y tácticas de intimidación psicológica. A pesar de que el magnate murió en 2023 a los 94 años, las demandantes esperan que la policía logre desmantelar la red de apoyo que permitió que estos crímenes ocurrieran durante años.
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El avance de la justicia parisina ha sido recibido con alivio por las víctimas, quienes critican la lentitud de las investigaciones en el Reino Unido. La fiscalía de París busca esclarecer un sistema que habría operado durante más de 35 años, afectando a decenas de mujeres bajo la fachada de empleos prestigiosos en empresas de alto perfil. Las denunciantes insisten en que romper el silencio es la única vía para que los facilitadores de este sistema enfrenten las consecuencias legales de sus actos.





