La Federación Cubana de Béisbol ha manifestado una postura crítica y enérgica calificando de irrespetuosa su aparente exclusión de la próxima edición de la Serie del Caribe. Este pronunciamiento surge tras la difusión de información que sugiere que la isla no ha sido considerada como invitada para el certamen regional lo que genera una tensión diplomática y deportiva en el ámbito del béisbol profesional caribeño. La dirigencia del deporte en Cuba sostiene que su ausencia no responde a criterios de rendimiento deportivo en el diamante sino que parece estar influenciada por factores externos y decisiones de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe que limitan el desarrollo de la disciplina en la región.
El malestar de las autoridades cubanas se fundamenta en la tradición histórica de su país dentro del torneo y en la importancia de mantener una competencia inclusiva que represente el verdadero nivel del béisbol en la zona. La falta de una invitación formal para las siguientes ediciones rompe con la dinámica de integración que se había intentado establecer en años recientes cuando equipos cubanos regresaron a la competencia bajo la figura de invitados especiales. Esta situación obliga a la federación a replantear sus calendarios internacionales y a buscar alternativas competitivas para sus atletas mientras se mantiene el debate sobre la autonomía de las ligas profesionales y la transparencia en la selección de las naciones participantes para el evento más prestigioso de la cuenca del Caribe.

