Una niña de cinco años de edad sufrió quemaduras en sus manos, lesiones provocadas por su propia madre como medida de castigo al sospechar que la menor de edad había cometido el robo de un juguete, hechos que ocurrieron al interior de una vivienda en el fraccionamiento 13 de Julio y son investigados por la Fiscalía General de Justicia en el Estado de Sonora (FGJES).
A disposición de las autoridades ministeriales se encuentra Hilda, de 30 años de edad, al ser denunciada por el padre de la pequeña, quien interpuso el reporte a la línea de emergencia 911, al llegar a la casa a ver a su hija, y la encontró con quemaduras en sus manitas.
De inmediato arribaron elementos de Seguridad Pública Municipal adscritos a la Unidad Especial contra la Violencia Familiar (UNEPAVIF), quienes se entrevistaron con la madre de la menor, quien acepto que desde el pasado martes 10 de marzo, a medida de castigo acerco a la niña a la estufa donde le quemó sus manitas, debido a que le encontró un juguete el cual no era de ella, pensando que se lo había robado.
Además, la madre, dijo que no llevó a la niña a recibir atención médica oportuna por miedo.
Se procedió a trasladar a la menor así como a la madre a las instalaciones de UNEPAVIF, donde el médico legista determinó que las heridas son lesiones que tardan en sanar más de quince días, que afortunadamente no ponen en riesgo su vida.
Debido a lo anterior Hilda fue presentada ante la presencia del Juez Calificador en turno, quien al tener conocimiento de los hechos, ordenó que fuera recluida en la celda especial para mujeres en el Centro de Detención Municipal.
Los agentes policiacos elaboraron el Informe Policial Homologado (IPH), que fue turnado a la Unidad de Trámites de la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común, donde se resolverá su situación legal en el término de ley correspondiente.
Cabe destacar que se dio conocimiento además a la Subprocuraduría de la Defensa de la Niña, Niño y del Adolescente del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia.




