Sophie Turner contó que el intenso entrenamiento para Tomb Raider sacó a la luz un problema de salud que desconocía y que debió atender antes del rodaje.
La actriz Sophie Turner reveló que durante su preparación física para protagonizar la película Tomb Raider, un régimen de ejercicios exigente sacó a la luz un problema médico que no había identificado anteriormente, lo que la obligó a realizarse estudios y consultaciones antes de iniciar la filmación.
Turner explicó que los entrenamientos intensivos y el enfoque en acondicionamiento físico no solo aumentaron su fuerza y resistencia para el papel, sino que también la llevaron a notar síntomas inusuales que la hicieron buscar atención profesional, descubriendo así una condición que estaba latente y que ahora está siendo atendida.
Te podría interesar: Envía Federación 130 mdp a Guaymas: Octavio Almada
La actriz señaló que, aunque inicialmente fue un momento de sorpresa, la experiencia ha sido positiva en términos de cuidarse mejor, y que aprendió a escuchar más a su cuerpo y a darle prioridad a su bienestar integral durante y después del proceso de producción.
Véase también: Sonora, prioridad nacional de la Cuarta Transformación
La noticia de Sophie Turner ha generado comentarios de fans y colegas que han compartido historias similares de cómo proyectos exigentes físicamente pueden revelar cuestiones de salud que pasan desapercibidas hasta que se enfrentan retos intensos.





