
Los tacos gobernador de camarón se asocian a Sinaloa y se hicieron famosos como una preparación de camarón con queso fundido y verduras o chiles, metida en una tortilla y terminada al calor.
Ingredientes:
– 300 g de camarones o langostinos crudos (pelados y sin tripa)
– 8 tortillas de maíz
– 150 g de queso rallado tipo mozzarella
– 1 cebolla pequeña
– 2 tomates maduros
– 1 pimiento verde
– 2 dientes de ajo
– Sal
– Aceite de oliva virgen extra
– Pimienta negra
– 1 lima
Preparación paso a paso:
Empezamos con los camarones crudos. Si todavía conservan la tripa, hacemos una incisión superficial por el lomo y la retiramos con cuidado. Los secamos bien con papel de cocina y los cortamos en trozos medianos. No interesa picarlos hasta convertirlos en una pasta: deben notarse dentro del relleno.
Pelamos la cebolla y los dientes de ajo. Picamos la cebolla y el pimiento verde en trozos pequeños, procurando que tengan un tamaño parecido para que se cocinen de manera uniforme. Picamos también el ajo, pero lo reservamos aparte porque necesita mucho menos tiempo de sartén.
Calentamos un poco de aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia a fuego medio. Añadimos la cebolla y el pimiento, ponemos una pizca de sal y cocinamos durante unos 6-8 minutos, removiendo de vez en cuando. Deben quedar tiernos y ligeramente dorados, no tostados. Incorporamos entonces el ajo y lo dejamos 30-45 segundos, solo hasta que empiece a oler bien.
Lavamos y picamos los tomates maduros en dados pequeños. Los añadimos a la sartén y seguimos cocinando a fuego medio durante unos 5-7 minutos. Removemos de vez en cuando y esperamos hasta que el tomate pierda buena parte de su agua. Este punto importa bastante: un relleno demasiado húmedo ablanda las tortillas y complica después el dorado.
Cuando el sofrito esté concentrado, incorporamos los camarones troceados. Salpimentamos al gusto y cocinamos durante 1-2 minutos, removiendo para repartirlos por toda la sartén. En cuanto cambien de color y dejen de verse crudos por fuera, retiramos del fuego. No alargamos la cocción porque todavía tendrán un segundo paso por la sartén dentro del taco.
Repartimos el relleno de camarón y verduras sobre las tortillas de maíz, sin llenarlas hasta el borde. Añadimos por encima el queso rallado. Con 150 g tenemos cantidad suficiente para que funda y ayude a mantener unido el interior sin tapar por completo el sabor del marisco.
Doblamos las tortillas por la mitad y calentamos una sartén limpia a fuego medio o medio-bajo. Podemos dejarla seca o añadir apenas una gota de aceite. Colocamos los tacos sin amontonarlos y los cocinamos hasta que la tortilla empiece a dorarse y el queso quede bien fundido. Les damos la vuelta con una espátula y terminamos el otro lado.
Retiramos los tacos en cuanto estén ligeramente crujientes por fuera. No los dejamos más tiempo del necesario, porque el camarón sigue cocinándose con el calor del relleno. Exprimimos unas gotas de lima por encima justo antes de servir.
Los llevamos a la mesa recién hechos. Con estas cantidades salen 8 tacos, unos 2 por persona, una ración razonable si los acompañamos con alguna salsa, ensalada o guarnición.

