Internacional

Trump anuncia acuerdo con Skadden para servicios legales gratuitos al gobierno

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que la firma legal Skadden ha acordado proporcionar al gobierno federal servicios jurídicos gratuitos por un valor de 100 millones de dólares. El acuerdo se da en medio de las recientes órdenes ejecutivas del mandatario contra varios bufetes de abogados.

Trump informó en su red Truth Social que estos servicios pro bono serán destinados a sectores como las Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad. Además, aseguró que Skadden se ha comprometido a “garantizar la equidad en nuestro sistema de justicia” y a combatir el antisemitismo.

Skadden elimina políticas de diversidad en su contratación
Como parte del acuerdo, Skadden aceptó prescindir de las políticas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) en su proceso de contratación. En su lugar, contará con expertos independientes para garantizar que sus prácticas laborales cumplan con las leyes contra la discriminación.

El socio ejecutivo de Skadden, Jeremy London, declaró que la firma está satisfecha con el acuerdo alcanzado con la administración Trump. “Creemos firmemente que este resultado es en el mejor interés de nuestros clientes, nuestra gente y nuestra firma”, afirmó.

Antecedentes y otras firmas afectadas
El anuncio se produce pocos días después de que Elon Musk criticara a Skadden en su red social X, luego de que la firma considerara demandar al comentarista conservador Dinesh D’Souza. “Skadden, esto tiene que acabar ya”, escribió Musk.

Con este acuerdo, Skadden busca evitar posibles sanciones bajo las órdenes ejecutivas de Trump, como las impuestas a otros bufetes. Recientemente, la firma Paul Weiss también pactó proporcionar servicios legales gratuitos por 40 millones de dólares para evitar represalias.

Otras firmas, como Jenner & Block, Perkins Coie y WilmerHale, han optado por demandar a la administración del presidente en respuesta a las medidas en su contra. En particular, WilmerHale fue penalizada mediante una orden ejecutiva firmada ayer por Trump, debido a su vínculo con Robert Mueller, el abogado que investigó la posible injerencia rusa en su campaña presidencial de 2016.