Nueva estrategia busca forzar la “autodeportación” al restringir servicios básicos y oportunidades.
El gobierno de Donald Trump implementó una nueva táctica en su política migratoria que busca presionar a los migrantes indocumentados al limitar su acceso a empleo, vivienda, educación y servicios de salud.
De acuerdo con reportes presentados al Congreso, la estrategia surge tras las críticas por redadas masivas y detenciones, y ahora apuesta por medidas menos visibles pero más restrictivas, orientadas a dificultar la vida cotidiana de los extranjeros en situación irregular.
El gobierno estadounidense sostiene que estas acciones han provocado que cientos de miles de migrantes opten por abandonar el país voluntariamente, lo que denomina “autodeportación”; sin embargo, estas cifras no han podido ser verificadas de manera independiente.
Datos recientes indican que durante 2025 se registraron en promedio 36 mil deportaciones mensuales, mientras que en los primeros meses de 2026 unos 60 mil migrantes permanecían en centros de detención, lo que representa un incremento respecto al año anterior.
Además, el arquitecto de la política migratoria, Stephen Miller, ha impulsado medidas para acelerar procesos de expulsión, incluyendo presión sobre jueces migratorios y el despido de más de un centenar de ellos por no cumplir con metas establecidas.
Aunque la administración defiende estas acciones como parte de su estrategia para reducir la migración irregular, organizaciones y analistas han advertido que estas políticas podrían agravar la vulnerabilidad de millones de personas al dejarlas sin acceso a condiciones básicas de vida.
También te puede interesar: https://fm105.com.mx/category/internacional/

