La arqueología moderna ha dado un vuelco espectacular tras el hallazgo de un vasto asentamiento prehispánico oculto bajo la densa selva del Amazonas, revelado gracias a sensores láser aerotransportados conocidos como LiDAR. Esta tecnología permitió “limpiar” digitalmente la vegetación para descubrir una red compleja de carreteras, plataformas residenciales y sistemas de gestión de agua que se extienden por kilómetros. El hallazgo confirma que la región amazónica albergó civilizaciones urbanas mucho más grandes y organizadas de lo que la historiografía tradicional había aceptado, desafiando la idea de que la selva era un territorio virgen antes de la llegada de los europeos.
La estructura de la ciudad muestra una planificación urbana avanzada, con plazas centrales conectadas por calzadas elevadas que permitían la movilidad durante las temporadas de inundaciones. Los investigadores estiman que miles de personas habitaron esta zona, practicando una agricultura sostenible que mantenía el equilibrio con el ecosistema selvático sin destruirlo. Este descubrimiento impulsa una nueva visión sobre el patrimonio cultural de Sudamérica y subraya la necesidad de proteger áreas selváticas que aún podrían ocultar secretos fundamentales sobre la historia de la humanidad en el continente.




