
Las sirenas antiaéreas alteraron la vida de millones de habitantes
Kiev y la región que rodea la capital ucraniana enfrentaron este lunes el quinto día consecutivo de ataques con drones rusos, mientras las sirenas antiaéreas sonaron durante gran parte de la jornada y alteraron las actividades cotidianas de millones de personas.
Los ataques registrados durante la madrugada dejaron cuatro personas heridas y provocaron daños en instalaciones de almacenamiento, un edificio de viviendas y un establecimiento comercial en la región de Kiev, informó el gobernador regional, Tymur Tkachenko.
En los últimos días, Rusia ha utilizado oleadas de drones, muchos de ellos propulsados por motores a reacción, para atacar Kiev y zonas cercanas. Uno de los ataques más graves ocurrió el viernes contra un depósito de municiones, donde las explosiones provocaron la muerte de 38 personas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que los ataques buscan desgastar a la población y a las defensas de Ucrania. Señaló que, en cuatro días, Rusia lanzó cerca de mil 500 drones contra territorio ucraniano, de los cuales más de la mitad estaban equipados con motores a reacción.
La ofensiva también alcanzó otras regiones del país. En Odesa, un ataque provocó un incendio en una terminal de la empresa de mensajería Nova Poshta, mientras que en Krivói Rog un dron contra una instalación industrial dejó dos personas heridas. Ucrania, por su parte, ha intensificado ataques contra infraestructura dentro de Rusia.




